Entradas

Mostrando entradas de septiembre, 2026

Nacido para cantar

Imagen
Por Ricardo Espinoza Rumiche  El charrito de oro  Con la música nos enamoramos, aunque también nos entristecemos. Siempre nos devuelve un recuerdo cada vez que la sentimos. La música es arte, pero también es ciencia. Es alegría, pero también tristeza; es presente y pasado; es paz y violencia. La música abraza, pero también es capaz de desencadenar recuerdos perturbadores. La música es vida y es tan necesaria para el alma, al igual que los ejercicios para el cuerpo.  Para Anthony Sandoval Espinoza, la música es una bendición que heredó de su familia materna. Sus abuelos le han contado desde muy niño que, cuando él todavía no llegaba a este mundo, ellos le cantaban mientras él aprendía a moverse dentro de su madre.  Toda la familia materna ha estado ligada con el hermoso arte de transmitir sonidos en todas sus variedades. Su bisabuelo, don Oscar Olaya Naranjo, fue un músico especialista en la guitarra. Su fuerte estaba en los boleros, pasillos, así como en ...

De profesión, pescador

Imagen
Por Manuel W. Espinoza Silva Hace varias lunas, tras un reencuentro inesperado con mis amigos Julio y Roberto, terminé embarcado en el Ruby-5, un atunero pequeño, de madera, que ya tenía más de 50 años en faenas de pesca de altura. Yo era un pescador de tipo arrastre y ni por un segundo se me había ocurrido cambiar ese ambiente. No obstante, cuando Roberto tocó la puerta de mi casa, sabía que no tenía escapatoria. Había tenido decenas de conversaciones con amigos donde nos jurábamos emprender proyectos, pero ninguno pasaba de una conversación seria y concreta. Sin embargo, con Roberto y con Julio no había marcha atrás y cuatro días después zarpábamos con rumbo norte.  En esa primera mañana, el desayuno fue anunciado por una campana. Estábamos a la altura de Los Órganos donde muchas veces había pescado lo mejor de las especies de consumo humano directo. No obstante, a pesar de la bendición que teníamos los pescadores de tipo arrastre, la mayoría de tripulantes soñaban co...

Artesanos: sabiduría, experiencia y pasión

Imagen
Por Ricardo Espinoza Rumiche El tejedor Edilberto Acaro Barrientos no tiene un número estimado de cuántas esteras ha fabricado en toda su vida. Tiene sesentaicuatro años de edad y trabaja en la esterería desde los diez, cuando su padre le heredó la costumbre que, años después, se convirtiera en pasión. Siempre trabaja descalzo y sentado bajo un árbol enorme a quien, en momentos especiales, ha tildado de familia. No para de tejer ni para conversar. Tiene las manos gruesas como las de un pescador viejo, como las de un mecánico experto. Las manos, dicen, sirven para crear, y por eso la famosa frase “manos a la obra”. En el caso de Edilberto Acaro Barrientos, sus manos reflejan el arduo trabajo que, a diario, han fabricado una incontable suma de esteras que se han vendido en diferentes partes del país. “De aquí no me saca nadie, dice sonriendo, hasta que la muerte nos separe”. A Edilberto Acaro Barrientos lo conocí un día cualquiera, de casualidad, cuando un habitante de Vivia...